La voracidad de la SGAE
Los derechos de autor son sagrados: cierto. Los autores tienen derecho a que la reproducción de sus obras sin permiso sea castigada: cierto. Todo trabajo merece ser reconocido, controlado y cobrado por los dueños legítimos: cierto.
Ahora, lo de la SGAE hace algún tiempo que dejó de ser una “protección” de los derechos de autor para convertirse en un monopolio que pretende cobrar por cualquier cosa, en cualquier lugar y, además, utilizando cualquier medio a su alcance sin tener en cuenta la ortodoxia del mismo.
Casos “sangrantes” relacionados con la SGAE los tenemos a montones: recordad el tema del niño almeriense y el concierto benéfico que ofreció Bisbal. De acuerdo que el no tenía los derechos de autor de las canciones porque no las había escrito él, pero era una causa benéfica y, los ogros de la SGAE, se las vieron moradas para justificar primero y devolver después, el dinero que le reclamaron a los desesperados padres ante la atónita mirada de los que nos enteramos del asunto. También son de mención obligada los juicios perdidos por el afán recaudatorio: los detectives (pagados por la SGAE por supuesto) se cuelan en bodas para grabar como unos cuantos amigos se reúnen y bailan como “peonzas” al son de ritmos más o menos conocidos y graban el “delito” que se está cometiendo. Al final el dinero recaudado en estos eventos no es suficiente para pagar la multa impuesta por un juez por atentar contra la intimidad de los reunidos en tal o cual boda.
Ultimamente no oímos hablar de otra cosa en relación con la SGAE que no sea la pretensión de recaudar con cualquier disculpa:
- pretenden que paguen los hospitales que tengan televisión en las habitaciones,
- autobuses, aviones y demás transporte público (creo que a los taxistas aún no los han “tocado” pero no estoy muy segura) también deben abonar su cuota correspondiente
- de bares, restaurantes, cafeterías y demás locales de ocio no voy a hablar, ya lo sabemos todos: canon al canto. Esto, analizado detenidamente, tiene su punto. Un bar que no ponga nada más que música extranjera (por poner un ejemplo) o vídeos de su propia cosecha, también tiene que pagar derechos de autor ya que tiene televisores o equipos de música que se consideran aparatos de reproducción.
De estos casos hay muchos. En estos días el Tribunal de la Competencia ha hecho una recomendación de lo más acertada. La SGAE se está convirtiendo en un monopolio y convendría que hubiera más organismos dedicados al tema de los derechos de autor.
A pie de calle, como es mi caso, puedo indignarme por los cánones que todos soportamos de una manera más o menos directa. Comprando una impresora, ordenador, mp3 o similares ya pagamos el canon puesto que estos “hambrientos” recaudadores han conseguido que el Gobierno autorice y promueva la imposición de estas tasas.
Lo que no me había imaginado es que, a costa de la SGAE, haya que tenido que comprar DVDs por internet. ¡Y menos mal que tengo esa posibilidad! Hace un par de días salí a la calle dispuesta a comprar un par de DVD de “doble capa”. De entrada fui a Mediamark, para comprobar que el producto estaba agotado. Continué por Carrefour, E.Leclerc y similares con el mismo resultado. A continuación me dirigí a las pequeñas tiendas de informática que siempre han tenido discos de todo tipo. En todas ellas la respuesta fue la misma: ya no vendemos ese tipo de productos. Con el canon no nos resulta rentable porque la gente no los compra. Por fin los encontré en El Corte Inglés tienda que utilizo como último recurso porque me queda bastante lejos. Ahí sí que los tenían, pero a ¡casi tres euros la unidad! Compré dos porque los necesitaba con urgencia pero volví a casa asustada.
Al final he hecho un pedido por internet. Los he comprado en una tienda de Lisboa a un precio más que razonable (menos de un euro). Pero eso, en Lisboa. no he encontrado una sola tienda española que, legalmente, pueda competir con los precios del resto. ¡Qué lástima!
Ayer me enteré, escuchando un programa de radio, que la SGAE estudia la “conveniencia” de que peluquerías, supermercados, oficinas… aquellos lugares que, en general, ponen la radio para tener un “ambiente agradable” de fondo, también paguen por ello. Vamos, que cuando vayas a la “pelu” tienen que incluir en el peinado el canon de la SGAE.
Hoy me cuenta un colega que padece estos “impuestos” por todo (tiene un bar) que se rumorea que los “iluminados” dirigentes de la SGAE también valoran la idea de incluir un canon, según ellos simbólico, en la compra de un coche: como tiene aparato reproductor ya se sabe… Además del canon inicial en la compra del vehículo, pretenden un pago anual similar al impuesto de circulación. Se pagaría en una cuota única durante el tiempo de vida del vehículo. ¿Nos hemos vuelto locos? Se supone que el coche es de “uso particular” y el canon se habrá pagado por el aparato instalado. Además de ese canon que, imagino, pagarán los fabricantes de vehículos y por tanto ya está repercutido en la venta del coche ¿también hemos de pagarle a la SGAE directamente? ¿Qué pasa si soy de las que no ponen la radio o, si la ponen, no escuchan música? ¿Y si la música que escucho es un disco original que religiosamente he comprado en la tienda? Da igual, lo importante es recaudar.
Cuantas más noticias de este tipo salen en los medios, más en contra de la SGAE me voy poniendo. A este paso va ser más difícil escuchar música que comprar un piso…
¿No deberíamos protestar? ¿Habrá alguien que se atreva a levantar la voz contra este tipo de abuso?
Estoy de acuerdo en que los autores tienen sus derechos, pero la verdad es que para la SGAE esto no es ayudar a los autores, es cobrar por cobrar…
Lincoln dijo: “Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier cosa”
febrero 7th, 2010 at 17:33
Por esta regla de tres ¿cuanto tiempo tardará SGAE en cobrarnos el canon por cantar en el wc? ¿y si cantamos en inglés? y en este caso ¿no tendrian que pagarle a su vez a mi madre que es la autora de mi persona y a su vez autora de mi propio aparato de reproducción de sonido (cuerdas bucales, etc..? o al final ¿tendra mi madre que pagar al SGAE por haber tenido una hija a la que le gusta cantar?.
mayo 9th, 2010 at 13:22
¿Porqué no le cobráis a Dios (versus Papa, Iglesia,…..) ú otros Poderes Fácticos ó similares (Ejército, Educación,…..) por a creación del Universo, nuestra formación, etc… ?.
También a la SGAE (ya puestos), por haber creado esta polémica.
Es la pescadilla que se muerrde la cola.
Los Derechos de Autor deben primar la Inteligencia. Faltan estudios.
P. e., un gusano no puede, aunque crea la seda, materia prima de los paracaídas.
Se puede ir de las manos el tema.
Es preciso un término medio y análisis.
mayo 9th, 2010 at 17:13
Da la impresión de que la SGAE se defiende atacando, no importando los limites. por razones exclusivamente oníricas y defendiendo al Creador; mientras que los límites de la Libertad de Expresión son simplemente éticos, pero igualmente punibles, si violan la intimidad, por ejemplo.
Aquí hay un evidente cruce de intereses entre el dinero y la intimidad, entre la creación desinteresada y la difusión generalizada recreándola.
Reflexión: Si el fin nunca justifica los medios. gana el que menos justifique el mismo fin, ¿ó no?.
Que gane el mejor.