¿Autónomos o proscritos?
Este post lo escribí para mi otro blog, luego he pensado que este también es un buen lugar para publicarlo. Al fin y al cabo, los autónomos también somos clientes y también reclamamos…
Ayer propuse tomarnos todos la misma semana de vacaciones. Hoy propongo que aprovechemos esa semana para hacer un cursillo de buceo, por si tenemos que sumergirnos…
Ayer escribía sobre los autónomos y nuestras vicisitudes. Ayer decía que los autónomos deberíamos ponernos de acuerdo y también que eso era un película de ciencia ficción. Ayer escribía un guión que, con los ochenta y tantos millones de subvenciones que se le darán a cineastas para “producir” películas de “dudosa” calidad, podría servir para una película “financiada”. Ayer decía muchas cosas en tono de broma pero muy serias desde mi punto de vista.
Ayer fue ayer y hoy es otro día. Un día en el que me he levantado y (con los ojos como platos) he escuchado una entrevista que le han hecho a un Inspector de Hacienda. ¡Hacienda! Sólo escuchar la palabra me entran sudores fríos. Más sudores aún, cuando son los mismos funcionarios los que denuncian el afán recaudatorio de sus jefes (y nuestros gobernantes no lo olvídéis)… ¡miedo me da!
El Inspector en cuestión dice:
- Nos presionan para que recaudemos un 15% más, no solo en inspecciones, se incluyen sanciones, defectos de forma…
- Nos marcan ese 15% como “objetivo” y amenazan: “de no cumplirse estos objetivos, no cobraréis la parte “variable” de vuestro sueldo”.
- Las inspecciones deberán enfocarse hacia: PYMES, AUTONOMOS Y EMPRESAS DE TAMAÑO MEDIO.
- Hay que “dejar a un lado las investigaciones más extensas”…
- Tenéis que buscar “defectos de forma” (¿?), no sólo infracciones. Por supuesto hay que aplicar las sanciones en todos los casos con el máximo rigor…
Vamos, por lo que yo he podido entender, se trata de perseguir a los de siempre y de sacar dinero del mismo sitio. Pienso ¿hasta cuándo dará leche la vaca? ¿cuando acaben con los “paganini” qué van a hacer?
El pobre (y mira que suena raro “pobre funcionario de Hacienda” en una misma frase cuando son los más temidos del país…) funcionario se quejaba de que, aún ampliando las inspecciones en estos sectores, cuando las cosas están bien hechas no se puede sancionar. Además, puestos a buscar defectos de forma, siempre se pueden encontrar…
Mal vamos cuando los que se quejan son los mismos funcionarios. Mal vamos cuando el Gobierno (ahogado en deudas, como todos) pretende sacar la “pasta” de quienes ya están “exprimidos”. Mal vamos cuando se dejan de investigar a los que más posibilidades tienen para defraudar que son las grandes empresas: más dinero ganado más “ingeniería numérica” para “esconderlo”. Lo fácil es hacer inspecciones a los más débiles, a los más pequeños, a los más “inocentes”… lógico, hay menos papeles que mirar…
Autónomos y pymes (que, en muchos casos, no son más que autónomos “con título”) formamos el 80% del tejido empresarial. Autónomos y pymes os vamos a pillar…
Somos peores que delincuentes, se nos persigue por trabajar.
Ya hace tiempo comenté el “afán recaudatorio de Hacienda”. En aquella ocasión hablaba de una sanción y un embargo. En ningún momento exculpé al infractor. Lo que sí comenté fueron las casualidades de la vida: cinco años sin noticias, cinco años de bonanza en los que el infractor pudo tener margen para pagar de habérselo reclamado… cinco años en los que no se hizo “nada” y tuvo que llegar la crisis para reclamar en firme la deuda. Está claro que las deudas hay que pagarlas, lo que no queda tan claro es que no se reclamen cuando se debe y se haga cuando la necesidad aprieta.
Gobernar en tiempos de bonanza es sencillo: reparto de la caja; en tiempos de crisis es cuando hay que demostrar que se sabe gobernar.
Ganamos lo que ganamos. Si llega una inspección, encuentra “defectos de forma” y me sanciona está bien, es la ley. Lo malo del asunto es que un “defecto de forma” puede llevar a un autónomo a la ruina. Si lo que gano se lo tengo que dar a Hacienda, mejor cierro el “chiringuito” y vendo cervezas en la playa (si me pillan tengo dos opciones: pago la multa y sigo con el “negocio” o digo “Señores, hace mucho calor y a mi lo único que me refresca es la cerveza: consumo propio)
Al final conseguirán que “cierre por inspección” sea el cartel más solicitado (sé de algún avispado que tiene el diseño y la impresión preparada, mejor para él que por lo menos “hará caja”). Una “inmersión a tiempo” no dará dinero a las arcas del Estado (tan necesitadas ellas) pero a muchos les valdrá para comer y vivir aunque sean “proscritos”.
Y, mientras tanto, seguimos con las noticias “el Ministerio de Igualdad (o Ministerio de Igual-da) dedica 26.000 euros de su presupuesto para desarrollar un “mapa del clítoris”… ¿Que necesitamos mapas?
Vosotros pensaréis lo que queráis, pero yo me encabrono (perdón por la palabra, no encontré otra) sólo de pensar en que el dinero de mi próxima inspección se utilice en estudios de este tipo…
Nos vemos en la red.