Reclamaciones post-vacacionales
Se acabaron las vacaciones y volvemos a la rutina habitual.
Debido a la crisis, mucha gente se ha quedado en casa o a recurrido al “pueblo” para pasar el descanso estival.
Otros, los más afortunados, han planeado el viaje de sus sueños. Pero no todos lo han pasado como esperaban. Pérdidas de equipaje, hoteles que no responden a lo contratado, demoras, incumplimientos de contrato… las reclamaciones están en pleno auge.
Y es que no siempre las cosas son como nos las cuentan.
Las asociaciones de consumidores recomiendan poner las reclamaciones cuanto antes y aportar la mayor cantidad de datos posible: fotos, facturas, copias de contratos… todo es necesario cuando tenemos que reclamar.
Muchas veces os encontraréis con que las “agencias” hacen caso omiso de vuestras quejas, pero no os desaniméis pues eso es lo que esperan, que os desaniméis y dejéis correr el tiempo.
Existe multitud de vías para hacerlo cuando la más obvia (reclamar al que ha incurrido en la falta) no funciona. Si el servicio de atención al cliente “pasa de vosotros”, existen las organizaciones de consumidores como la OCU, las oficinas municipales de consumo (funcionan, lo digo por experiencia) y, en último término, los juzgados.
Puede resultar un proceso lento y, a veces, desesperante, pero lo que está claro es que si nos callamos, los abusos se seguirán produciendo.
Desde aquí os animamos a seguir adelante con vuestra reclamación. Dice el refrán que “más vale tarde que nunca” y eso es lo que debemos pensar. Nosotros pagamos por un servicio determinado y eso es lo que deben darnos.
No dejéis que esta máxima sea la aplicada…
"Para hacer negocios no se requiere ingenio, basta con no tener delicadeza" (De Bruix)